miércoles, 31 de agosto de 2011

Me he decidido...

Hoy me llaman al teléfono. Lo cojo. Es uno de la empresa.

-¿Señor Miguel?
-Yo mismo. ¿Quién es?
-Soy Fulano. De aquí. Transportes.
-¿Qué sucede?
-Pues verá, bla,bla,bla,bla,bla,blabababaababababababababa......

Le digo que sí, que no se preocupe, que lo tendré en cuenta, y todo con un tono conciliador y tranquilo. Él, por supuesto, me asevera secamente que esto no puede seguir así, y yo pienso en los miles de niños que se están muriendo de hambre, las mujeres violadas, las guerras, la puta bomba atómica, y todo esa mierda, y este gilipollas intentando hacer bien su trabajo que no es otro que beneficiarse del trabajo de los demás, intentando que él tenga los menos problemas para poder seguir vegetando por la mañana en su puesto de trabajo.

Sigo con lo mío cuando cuelgo. Sigo escribiendo, me he decido a escribir e intentar terminar un puñetero libro que tengo en mente. Hoy he escrito siete páginas y estoy exahusto.

Me voy a marchitar si sigo así.

viernes, 12 de agosto de 2011

Marta Gellhorn

Gellhorn, la que fuera esposa de Heminway durante cinco años, siempre decía que no quería ser un píe de página en la vida de nadie. Pues lo consiguió. Sin duda, una de la mejoras escritoras que he tenido el placer de leer.
Con este libro, en el que relata cinco de sus incontables viajes, disfrutará cualquiera que sueñe con la libertad, con la buena literatura y que tenga una visión crítica y ácida del mundo en el que vivimos.


Conversación y despedida...

¿Cómo? Sí. Fue extraño; lijeramente doloroso. Una extraña enfermedad irreversible que te conduce inevitablemente a la muerte, pero que sin fuerzas propias y empujados por la insensatez, por el estúpido positivismo de los otros, te ves empujado a dar un paso más, que no sólo no sirve para nada, sino que te hacen perder el tiempo y los nervios. Supongo, una asquerosidad más de nuestro entramado moral.

¿Sigues sin entenderlo? Se está en mejor situación de juzgar cuando se han oído a las dos partes y sus razones (opuestas). Ahora bien yo soy "juez y parte" y nunca hallaré la verdad objetiva, aunque es mi verdad y eso me basta. Pero aún corro otro riesgo, y es que tu has ha hablado, aunque nos han convencido. ¿Por qué? Muy simple, pues tus gestos son interpretables, como los de todos, y a ti hoy te han delatado.

Había algo que arreglar, por lo visto, pero tú ya lo tenías dispuesto. Tu dios, el bálsamo a vuestros problemas, te ha recogido en su manto, y lo ha predispuesto todo para que, a partir de ahora y hasta la partida definitva, no vuelvas ha estar intranquilo; todas las cuestiones tiene una respuesta. La muerte se presentará como una simple etapa más.

Pero los vivos seguiremos aquí; doliéndonos de nuestra herida, siempre supurante, diagnosticada como "libertad"; que no ofrece muchas respuestas, ni son fáciles éstas, pero que sí te brinda muchas preguntas, y que en la búsqueda de la solución de éstas, es en definitva la Vida.

Los descarriados seguiran desviándose del camino.