viernes, 27 de enero de 2017

POEMA ADAPTADO DE CHARLES BUKOWSKI EN BASE A UNA REFLEXIÓN EN PROSA...

No tengo ni idea de dónde ha salido esto...

No hay vidas suficientes en un hombre
para conquistar el arte,
y mucho menos
hombres suficientes
para criticarlos.

Me muero sin enfermedad,
me muero
me muero
de una existencia demasiado frìa
para esforzarse

Y es que,

Miro el día resplandeciente
y horrible,
que me retuerce el estómago
"y me oprime el alma"

y tú,
¿nadie más se siente así?
¿de verdad estoy loco?

¿de verdad estoy loco?

jueves, 26 de enero de 2017

"El rey al Cervino"

"-Manuel
-¿Qué pasa?
-Que pena que nadie nos fusile el alma?
-Puto revolucionario de los cojones. Ya me has jodido la tarde.
-¡Qué te den! Tú no entiendes nada."

Suena el teléfono. Son algo más de las nueve de la mañana los niños se han ido al colegio (creo) Yo dupliqué por equivocación la dosis de Diazepan y Tripteral y mi mente flota sin saberse dónde agarrarse. Al final de tanto insistir descuelgo el fijo. (Si chavales hay gente que tenemos fijo en casa. Es de esos aparatos que no puedes llevarte a ningún lado, están en casa y sólo sirven para hablar.)

-¿Diga?
-¿Señor Miguel?
-¿Con quién hablo?
-Mire somos de la Casa Real.
-¿Casa Real?
-¿Que quieren? Hace tiempo que dejé de quemar banderas y destrozar retratos. Ahora me dedico a soñar.
-No se preocupe. Estamos al corriente de su exigua y sombría existencia.
-AAAhhhhh. Por favor vaya al grano. Al ser posible tuteme que me siento mal hablando de usted. No se lo tome mal pero a psicoterapeuta también se lo dijé desde el principio.
-El protocolo no nos lo permite...
-Cojones con los putos protocolos. Le pienso colgar sino me dices lo que quieres. Aparte soy Republicano o mejor Anarquista (individualista), y no os tengo mucha simpatía.
-A nosotros eso nos tiene sin cuidado. Le llamamos para encomendarme una misión.
-¿Una misión? Yo fui desertor... no entiendo de mi misiones pero sí de voluntades individuales.
-Bueno dejese de quejarse y escuche. Le llamamos para que lleve al abdicado rey Juan Carlos al Cervino.
-¿Al tipo que mata elefantes? Pero si ese hombre va con muletas. ¿ a parte al Cervino? ¿qué tengo que ver con el Cervino? y ¿cómo cojones voy a subir a un tipo con esa edad y en muletas al puñetero Cervino?
-No nos importa su opinión. Únicamente se le informa y le damos una fecha para que se prepare...

Oscuridad, olvido...

Me veo en una furgoneta de lujo llegando a Cervinia, que obviamente no se parece en nada a la Cervinia que yo conozco. Me han preparado un equipo de última generación para mí pero Juanca va en traje y con sus muletas. Hay un vendaval de nieve, frío y se prevé que nieve. Les comento que no es el mejor escenario para subir allí arriba. Los muy cabrones les da igual, Juanca va a subir sí o sí. Me cuelgan un banderón con el aguilucho. Me están jodiendo bien. ¿Qué mierda de sueño es este? ¿Qué cojones me está provocando esto? Supongo que la mayoría estaría orgullosa de estar aquí pero yo estoy paralizado y asustado. Los psicofármacos te vuelven algo extraño. Ayer soñé con pajaritos que me hablaban o sueño con Alpinismo mezclado con realeza. Voy a imprimir esto para dárselo a la psiquiatra. Posiblemente se replante su profesión.

Oscuridad, agitación... suduración...

Suena el despertador. Me espera otro día vagabundeo y preguntas sin respuetas. El aire y la verticalidad podrían ser un buen remedio. Pero de esto no haya a diario.

Joder tendrían que recetar a cada paciente con problemas mentales los medicamentos que se ajusten a sus necesidades.

Sueño otra vez:

-Señor Miguel le receto cuatro vías largas por semana recoja en la farmacia a su guía que hará de compañero de cordada. Acuérdese (te hablan siempre de usted los muy cabrones y yo pierdo los nervios) de hacerse bien el "ocho".

Y pienso no soy infinito.


-

lunes, 23 de enero de 2017

Hoy soñé vegano



Y pasan los meses. Y la inspiración existe pero te tiene que pillar trabajando (no es mío es demasiado bueno). Pero yo no trabajo y vivo entre ensoñaciones. Trileptal,Duloxetina, Tranquimacín, Diazepan, Quetiapina; y pasan kis neses y nadie te dice nada. Locura, exceso de cordura, tal vez demasiado bienestar. No hay voces pero si conversaciones. Con uno mismo, con mi propio yo, con mi propio subsconciente ¿con qué? ¿con quién? Es indiferente.
Hoy me he levantado extrañamente normal. No significa que vaya a cagar donde ellos me digan. He sentido el mismo asco por los uniformados como cada mañana. Quieren que los niños crezcan y se eduquen diferentes y cada día hay un policía en la puerta del colegio. ¿Qué clase de mensaje es ese?
En fin vamos al meollo. Cada noche algo nuevo. No es cómodo pero si desesperante. Lúcido, loco, transgresivo que hace que mi mente se astille. Son los psicofármacos. ¿Qué pensaría un viajero de mi autobús a primera hora de la mañana cuando, conduciendo con 18toneladas y 200 amas a mi cargo le explico mis noches en vela?
Hoy estaba dormitando. Me habían invitado a una boda de una pija, una pija extraña, religiosa, con las bragas mojadas de tanto esperar ese momento; en escenarios conocidos entremezclados con otros proyectados por mi imaginación. La pija quería algo, no sé que cojones, una tontería, algo que no debía faltar en su último día de virginidad, y ese algo albergaba un nido de pájaros. Nadie muestra reparos. Desmontan tal cosa y el nido desaparece. 
Oscuridad.
El nido aparece, o lo encuentro, al lado de una papelera. Varios polluelos han desaparecido, quedan tres en malas condiciones vestidos con chaquetas de montaña pero helados de frío y hambrientos. Los recojo, y me hablan entre castañeos, joder los polluelos me hablan. ¿Y vuestra madre? Les pregunto. Y me dice el más sano mira bien dentro del nido. Y veo que la madre se ha convertido en un puñetero huevo frito ¡Joder! ¿Cómo es posible? La paradoja resuelta. Primero la gallina y luego el huevo. Un pájaro cría y luego se convierte un huevo, y posteriormente viene alguno y hace un huevo frito con lo que había sido la madre de los polluelos. Tiene que ser jodido ver a tu madre convertida en un huevo frito. Hay que ser cabrón. Les digo que no se preocupen que les echaré una mano. Me miran desconfiados, pero soy su única esperanza. No me extraña llevo una chaqueta llena de plumas de algún pariente suyo lejano.