jueves, 8 de marzo de 2018

IROS TODOS A TOMAR POR CULO

Estoy hasta la narices, de ti, de él, de ellos. Sois miserables, vuestros egos os... mierda puta mierda no me salen las palabras. Patadas, bocados, es lo único que me entran ganas de ofrecer. Coger y colgarme de un puto árbol, tomarme un bote entero de pastillas, lanzarme al vacío. ¡Qué asco por favor!
Nace, trabaja, muere. Muero yo. Elijo yo cuando morir. Pero ¿cómo no se le puede tener odio a este jodido mundo? Móviles, ordenadores, cadenas, más cadenas. Asfalto. Aceras. No cagues, aquí. No orines aquí..
Sino me puedo ir de aquí. Me iré por completo. Lo he decido. Primero saldré en bolas a la calle a quemar contenedores, me rascaré los sobacos delante de la policía, y le ensañaré el culo peludo a los jueces. El psiquiatra podrá coger sus mierdas de manuales e ir en busca de la fácil definición. Odio a mis padres, odio a los que venden esperanzas, odio a los que se quedan de brazos cruzados, a los que organizan cruzadas, al aceite, y a los imbéciles que venden mierda. Quedaréis todos contentos, os odio hasta la parte más recóndita de mi ser. 

martes, 20 de febrero de 2018

Absoluta

Ruido en la cabeza. Necesito alejarme. Absoluta. La mierda va por dentro. El movimiento se relentiza. El pensamiento carece de cualquier juicio. Son las 11:00h. Ruido, voces, espacio vacío. Lugares extraños internos. Lugares extraños lejanos silenciosos que no puedo ver, sentir, tocar, tal vez, disfrutar. Absoluta. Nadie sabe que significa esto en su más amplio significado. Cuatro líneas de mierda. No puedo continuar. Ruído, voces en mí interior. Salta. Salta. Ves. Ves. No puedes hacer nada. Atrapado en tus cuatro paredes de tu mente. Atrapado en tus cuatro paredes de tus circunstancias. Atrapado en el mismo paisaje. Quiero desolación. Deseo la destrucción. Anhelo mi destrucción. Dijiste que leerías esta mierda, no lo has hecho ni lo harás. Reloj, que pasen las horas, todas ellas, las que me corresponden. Reloj destruye tu yo, tu propio sentido y consigue que mi tiempo se acabe rápido. Me basta ya con estos años.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

10:00 de un día cualquiera

Sigo en la cama y son la diez de la mañana. Los pensamientos, hoy, van a cámara lenta. Son irrelevantes, tal vez. Cada vez tengo menos ganas de hablar, cada vez se agudiza mi sensación hacía el ser humano que lo identifico con una cucaracha. Plagados de egos, no hay lan ni destino, lo que haces tú lo podría hacer otro. Lo podría hacer yo pero no me apetece; a mí lo único que me apetece es "rascarme los sobacos". Hace poco envié un texto a un concurso literario. Obviamente no gané. Nadie quiere escuchar la verda sobre la vida. Ganaron texto aburridos, textos escritos por niños grandes que aún tiene deseos o esperanzas en este yermo terreno. Pero como he dicho, y copio "El destino es una culata de la que no esperes salir bien parado". Y es así. Al final después de estar en guerra con vida llegara la parca y nos pondrá a todos en el mismo lugar; se cerrará la puñetera caja y entonces encontraremos la única verdad universal. El final de una estúpida existencia. Seguid jodiendo.

martes, 21 de noviembre de 2017

Rotundidad

Me muero con rotundidad; de hecho todos morimos. Lo que sucede es unos somos consientes y otros, desgraciadamente la jodida mayoría, piensa que son eternos. Pero la realidad es que desde que te paren, te expulsan, a la sucia vida, sin tú pedirlo, por cierto, empiezas a morir. Es duro, mierda, pensar así, pero es como funciona. Luego te queda un asqueroso y jodido techo hasta que tapan la tapa.
Si eres valiente puedes acabar con ello antes levantando un dedo mientras caes.

jueves, 1 de junio de 2017

Guerreros

https://www.youtube.com/watch?v=OAsn3DME_E4

Me machaca el martillo en la cabeza. Pero intento seguir en pie, tengo motivos suficientes, y no son consuelos ni sueños. Es realidad. Es el ahora. Es la vida misma, el ahora. No pienso dejar nada para mañana. Quiero, quiero que queráis luchar, como los buenos guerreros, plantarse ante las adversidades y vencerlas. Aunque te de la sensación que vayas contratodos que les jodan a los que sigan como borregos el camino marcado, el camino el camino recto, el fácil. Toma una decisión, ni las dudas, ni los que te vengan hacer dudar, les sacas el dedo, les enseñas el culo. Amar, abrazar a los tuyos y lanzarte al vacío. Es todo mentira nos engañaron con lo que ellos llaman bienestar.

A tomar culo, seremos guerreros.

jueves, 18 de mayo de 2017

No renace la primavera

No dejar el tiempo pasado tranquilo, sino que rememoras los acontecimientos pasados. Pesan en tu conciencia y te aplastan y te devoran y vuelven uno tras otro. Es imposible convencerte que aquello pasó y no lo puedes cambiar. Y lías un cigarrillo y te lo fumas. Y te pones una taza de café y lo bebes. Y sientes como el nerviosismo te invade. Las siete de la mañana es una buena hora, el resto mientras pasa el día es un infierno. Tienes la mesa llena de mapas, libros y dossieres que has ido acumulando durante días. Quieres irte lejos, para olvidar, pero eres consciente que tu mente, tus pensamientos, tu pesadumbre te acompañará allá donde vayas. Lo único que me hace olvidar este desasosiego es la verticalidad, dónde todo transcurre en silencio, donde las yemas de los dedos y la puntita de los píes es lo que te mantiene sujeto a la vida. Cada día arriesgas más para ver hasta dónde tus palpitaciones se vuelven insostenibles pero aún parece que queda lejos ese momento. 
Las motas de polvo se entreven mientras la luz del sol se cuela por las pequeñas rendijas de la persiana no del todo cerrada. Oyes la vida fuera; los pájaros, los coches, la olla a presión de la vecina. Pero eres incapaz de levantarte de la cama. Eres incapaz de ser persona, de que otros se sientan bien a tu lado; de darte una ducha, salir a la calle, renacer mientras miras el verdor de los árboles. Los campos de cultivos, las amapolas que puedes observar. Deseas que tus Penélopes lleguen un día en que ya no te esperen para no sentirte culpable, para ahondar más en las profundidad de tus miserias, y por fin para que seas valiente para no tener que ver como otra primavera renace y tú únicamente mueres lentamente.

martes, 16 de mayo de 2017

Odio

Siento odio hacia mí mismo. Hacía la banalidad por las cuales nos comemos unos a otros. Por la meritocracia. Por las bolsas de plástico que nos hacen pagar cuando todo viene envuelto en plástico. Por los que viven siempre pensando en el futuro. Algo que no existe; algo de lo que no somos dueños, ni podemos controlar. Hoy, ahora, ni esta tarde siquiera. Pum! muerto de mil maneras sin sentido; la muerte es real, la vida pura casualidad, todo aleatorio. Odio los planes de pensiones que anuncian los bancos en sus escaparates. Odio el miedo a la muerte. El miedo a vivir. Odio los que ahorran con ahínco; y a aquellos que te hablan del por si "acaso". Los que postergan sus sueños para una mañana.
Detesto este sufrimiento, este no saber estar. No disfrutar de nada, y de sentir asco en cada movimiento, en cada fibra de mi cuerpo, en cada átomo que me traspasa. Me abruma saber que el cosmos es infinito y nosotros solo motas de polvo en él. 
Somos azar, y no hay nada más. Se apaga la máquina y no queda nada más que oscuridad. Odio  seguir en funcionamiento, y que otros quieran que siga en funcionamiento. Deseo el olvido y la oscuridad. No anhelo el recuerdo de mí en otros. 
Odio tanto que por eso no mendigo. Prefiero ser lavaplatos a abogado. De hecho no quiero ser nada. Tan sólo volar, un poquito, si puede ser antes del final. Un final que espero no tarde en llegar.